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Cuántas personas murieron en el genocidio camboyano: por qué cada titular da una cifra distinta

Cuántas personas murieron en el genocidio camboyano depende de a quién se lo preguntes, y casi nunca te dicen a quién se lo han preguntado. «Dos millones». «Una cuarta parte del país». «Tres millones». «Un millón y medio». Las cuatro cifras circulan a la vez, en titulares, documentales y vídeos de divulgación. El último que me ha llegado, de mayo de 2026, se titula «Pol Pot – Mató al 25% de toda Camboya – ¿Por qué?».

Ese 25 % no es ningún invento. Está en el extremo alto de lo que manejan los investigadores serios. El problema es otro, y es general: presentar un número sin decir de dónde sale, cuando detrás hay medio siglo de trabajo con métodos distintos que dan resultados distintos.

Cuántas personas murieron en el genocidio camboyano según cada estudio

El demógrafo Patrick Heuveline publicó en 2015 en la revista Population Studies un trabajo que repasa las estimaciones anteriores y hace la suya. Su primera frase ya lo dice todo: los cálculos de muertes en exceso bajo el régimen de Pol Pot (1975-1979) van «de menos de un millón a más de tres millones». Esta es la tabla, con quién firma cada cifra:

QuiénAñoMuertes en excesoMétodo
CIA19801,0 a 1,2 millonesTestimonios de refugiados
Michael Vickery1984unas 740.000Balance de población
Judith Banister y Paige Johnson1993unos 1,05 millonesDemografía
Ben Kiernan19961,67 a 1,87 millonesTestimonios y demografía
Patrick Heuveline20151,9 millones (entre 1,2 y 2,8)Reconstrucción demográfica
Gobierno de la República Popular de Kampuchea1982-19833,3 millonesRecuento directo de muertes declaradas

Fíjate en la última fila. Es la cifra más alta y la única que sale de un recuento casa por casa. La hizo el gobierno instalado por Vietnam después de echar a los jemeres rojos, que tenía todo el interés del mundo en abultarla. Además, a los resultados de la encuesta se les sumaron los restos hallados en fosas comunes, así que hubo víctimas contadas dos veces. Casi ningún investigador la acepta hoy.

Por qué los números no coinciden

Hay tres tipos de prueba, y cada una tiene sus trampas.

Los testimonios

Los relatos de supervivientes son la fuente más rica sobre cómo se murió. Para calcular cuántos, son delicados: se recogieron sobre todo entre refugiados, que no representan a toda la población, y cada familia cuenta sus muertos sin saber los de la aldea de al lado.

La demografía

Consiste en estimar cuánta gente había en 1975, cuánta quedaba en 1979 y cuánta habría habido sin el régimen. Suena limpio y no lo es, porque nadie sabe con precisión la población de partida. El propio Heuveline la sitúa en una mediana de 8,1 millones, con un margen de 7,6 a 8,75. Un error de medio millón en el punto de partida se traslada entero al resultado. Por eso los demógrafos dan horquillas, y por eso sacar un porcentaje exacto con decimales es engañarse.

Los huesos

El Centro de Documentación de Camboya, DC-Cam, lleva desde 1995 cartografiando el horror sobre el terreno: ha identificado 19.733 fosas comunes, 196 prisiones y 81 memoriales levantados por supervivientes. A partir de ese inventario, el investigador Craig Etcheson estimó alrededor de 1,1 millones de víctimas de ejecución. Etcheson defiende que, por cómo se hizo el inventario, lo probable es que se quede corto, no que se pase.

Entonces, ¿qué cifra se puede dar?

Una horquilla con nombre. La que usa el Programa sobre el Genocidio Camboyano de la Universidad de Yale es de unos 1,7 millones de muertos, el 21 % de la población. La horquilla de Kiernan va del 21 % al 24 %. La de Heuveline va de 1,2 a 2,8 millones, con 1,9 como valor central, y de ellos alrededor de 1,1 millones serían muertes violentas; el resto, hambre, agotamiento y enfermedades sin tratar. El demógrafo francés Marek Sliwinski llegó a algo menos de 2 millones sobre una población de 7,8, que es de donde sale un porcentaje cercano al 25 %.

Así que «entre 1,5 y 2 millones, en torno a una quinta o una cuarta parte de la población» es una forma honrada de decirlo. «Mató al 25 %», sin más, elige el extremo alto de la horquilla y lo vende como dato cerrado. «Tres millones» repite la cifra de un gobierno con intereses.

Hay un número que sí es exacto y que casi nadie cita: la prisión S-21 de Nom Pen ejecutó al menos a 11.742 presos, según la sentencia de 2010 del tribunal internacional para Camboya. Se sabe porque la prisión llevaba un registro de cada preso. Para todo lo demás, cuando leas una cifra sobre Camboya, busca quién la firma y con qué método la calculó.

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