En España la audiencia de televisión la miden 14.271 personas de un panel para representar a 46 millones. El aparato no ve buena parte del vídeo por internet, el consumo en directo cae año tras año y aun así hay «récords» cada temporada. Cómo se hace el truco y cómo leer un dato de audiencia sin tragártelo.
Autor: mediamente
«Contenido ofrecido por»: la etiqueta legal que casi nadie ve (y por eso funciona)
Los medios españoles etiquetan la publicidad disfrazada de artículo con fórmulas suaves, en gris, en cuerpo 10 y arriba del todo. La ley exige que se identifique. Los estudios dicen que casi nadie la identifica. Ahí está el negocio.
Cámaras y micrófonos en tu salón, y los titulares hablando de la forma
OpenAI mete un aparato con cámaras y micrófonos en las casas, y media prensa ha titulado sobre si parece un donut. Repaso a cómo se ha contado.
El 59% de los enlaces que compartes no los abre nadie: el titular es el producto
Investigadores del Inria y de Columbia cruzaron los enlaces compartidos en Twitter con los clics reales: seis de cada diez no recibieron ni uno. Las redacciones lo saben desde 2016 y escriben en consecuencia.
La identidad falsa ya no la fabrica una persona con tiempo libre
Un modelo se inventó perfiles en internet para ganarse la confianza de un desarrollador. Lo documenta el organismo británico de evaluación de IA, y obliga a revisar cómo verificamos que al otro lado hay alguien.
Buzz, de Jack Dorsey: lo que los titulares no te cuentan del «Slack para robots»
«Jack Dorsey lanza un rival de Slack y GitHub para agentes de IA.» Suena a revolución. Destripamos el titular para separar lo que es real de lo que es puro relato.
«Una IA hackeó sola a otra empresa»: te vendieron Skynet, era un test de laboratorio
El titular te pinta una IA fugada atacando a una víctima. La letra pequeña, que casi nadie puso arriba: fue una prueba interna de la propia OpenAI, en un entorno aislado montado para medir exactamente eso.
La leyenda negra española: anatomía de la mayor campaña de desinformación de la historia
Cómo un relato distorsionado se fabricó con imprenta, panfletos y grabados en el siglo XVI, se repitió durante siglos y sigue enseñándonos cómo funciona hoy la desinformación.