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¿Puede una inteligencia artificial predecir el precio de una acción? Anatomía de un vídeo que compara un modelo gratis con Bloomberg

¿Puede una inteligencia artificial predecir el precio de una acción? Un short del canal revolutia titulado «Modelo Open Source Gratis Que Hace Lo Que Bloomberg Cobra a 24.000$» te lo deja caer en menos de un minuto: un modelo nuevo, gratis, que corre en tu portátil y proyecta por dónde irá el precio. Me he leído el repositorio, el artículo científico y las cifras de Bloomberg. Vamos por partes.

Lo que dice el vídeo y lo que es verdad

Empiezo por lo que está bien, que es bastante. El modelo existe: se llama Kronos, está en GitHub con licencia MIT y lo han publicado investigadores de la Universidad Tsinghua. Tiene más de 40.000 estrellas, así que los «más de 30.000» del vídeo se quedan cortos. Se entrenó con velas de 45 mercados, según el artículo en arXiv. Los modelos pequeños funcionan en un portátil sin tarjeta gráfica.

Hasta aquí, ni una pega. El problema viene con lo que el vídeo hace con esos datos.

¿Puede una inteligencia artificial predecir el precio de una acción, según sus propios autores?

El artículo sí habla de prever series de precios, pero mira cómo lo mide. Usa el RankIC: una correlación entre el orden en que el modelo coloca los activos y el orden en que luego se movieron de verdad. Los autores dicen que Kronos mejora esa correlación un 93 % frente al mejor modelo genérico. Es una mejora relativa, sobre una métrica en la que en finanzas ya se celebran valores modestos. Nada que ver con «sé dónde estará el precio el martes».

La simulación de inversión del artículo se hizo con acciones chinas de clase A, comprando los valores mejor puntuados y con un coste de 0,15 % por operación. Y el propio repositorio avisa, con estas palabras, de que su ejemplo «no es un sistema de trading cuantitativo listo para producción». Los autores lo escriben. El vídeo no lo cuenta.

La famosa «franja de incertidumbre» de la demo sale de simular muchas trayectorias y pintar por dónde caen. Es la opinión del modelo sobre lo que podría pasar. La demo, por cierto, no lleva ni una línea de advertencia.

El Nobel que ya contestó esto en 2013

La pregunta del titular tiene respuesta académica desde hace tiempo. El comunicado del Nobel de Economía de 2013, que premió a Eugene Fama, Lars Peter Hansen y Robert Shiller, empieza así: «No hay forma de predecir el precio de las acciones y los bonos en los próximos días o semanas». Añade que sí se puede anticipar la tendencia general a tres o cinco años, y que la información nueva se incorpora a los precios muy deprisa.

Esa es la objeción de fondo a cualquier modelo que solo mira velas pasadas. Si un patrón fuera fiable y estuviera en un repositorio con 40.000 estrellas, miles de personas lo explotarían a la vez y el patrón se gastaría.

Los 24.000 dólares de Bloomberg

La cifra del título está caducada. Bloomberg no publica una tarifa abierta, pero en una carta a clientes de agosto de 2022, recogida por NeuGroup, anunció que desde enero de 2023 un terminal suelto pasaba a costar 30.000 dólares al año. Investopedia lo sitúa ahora en algo menos de 32.000.

Y la comparación no se sostiene. Lo que Bloomberg cobra es una plataforma de datos en tiempo real, noticias, análisis, mensajería entre profesionales y ejecución de órdenes. Lo que se paga ahí son los datos, las noticias y las herramientas para trabajar con ellos. Comparar Kronos con eso es una falsa equivalencia de manual: coges un producto caro y famoso, le pones al lado algo gratis que comparte vocabulario y dejas que el espectador saque la conclusión.

Las técnicas, con nombre

  • Falsa equivalencia: un modelo de series temporales frente a una plataforma de información financiera.
  • Cifra caducada: 24.000 dólares, cuando el precio publicado por la propia empresa a sus clientes era de 30.000 ya en 2023.
  • Omisión: ni una palabra de las advertencias que escriben los autores.
  • Datos ciertos para vender una idea falsa: las estrellas, los 45 mercados y la licencia son reales, y sirven de envoltorio para insinuar que ahora cualquiera puede adivinar el mercado.

Un rango de predicción no es una recomendación de inversión, y lo bien que le fue a un backtest en el pasado no garantiza nada sobre el futuro.

Veredicto: el modelo es real y serio; el vídeo usa sus datos ciertos para colarte una promesa que sus propios autores no hacen.

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