Publicado en

La «alianza» de MyInvestor y Vivla llega sin un solo número y sin decir quién está en los dos lados

«MyInvestor se alía con Vivla para ofrecer acceso a segundas residencias en copropiedad». Eso publicó El Confidencial esta mañana en su sección de Empresas. Seis párrafos. Y ahora cuéntame cuánto cuesta entrar.

No puedes. No lo dice. En seis párrafos sobre un producto financiero-inmobiliario no aparece un solo número: ni el precio de una participación, ni cuántas semanas te tocan, ni cuántos copropietarios sois, ni cuánto cobra nadie por gestionar aquello. Aparecen «residencias premium», «destinos más demandados» y «gestión integral». Eso no es una noticia de empresas. Es un folleto con tipografía de periódico.

Lo que sí se puede saber en diez minutos

Y aquí viene lo que da rabia: los datos existen, están publicados y llevan años publicados. Los busqué mientras se enfriaba el café.

Vivla vende participaciones de entre una cuarta y una octava parte de una casa. En 2023, cuando desembarcó en Baleares, idealista publicaba los precios con nombre y apellidos: Casa Onada en Ibiza, 175.000 euros la fracción; Villa Bini en Menorca, 225.000; Villa Algendar, 243.750. Las casas enteras valían entre uno y dos millones. Cada octava parte daba derecho a seis semanas al año, y esas semanas las reparte la empresa entre los copropietarios.

Ahí lo tienes: doscientos mil euros, seis semanas, calendario asignado por un tercero. Tres cifras. Cambian por completo lo que el lector entiende al leer «desembolso inferior al que supondría adquirir la vivienda en su totalidad», que es la fórmula que usa la pieza. Claro que es inferior. También lo es alquilar.

El dato que no está y que ordena toda la historia

La noticia presenta a MyInvestor y a Vivla como dos empresas que se encuentran y deciden trabajar juntas. Neobanco por un lado, proptech por otro, apretón de manos.

MyInvestor está participado por Andbank, AXA y El Corte Inglés. Eso sí lo dice la pieza, en el segundo párrafo, como quien coloca un adorno.

Lo que no dice es que en julio de 2025 Vivla cerró una ronda de ocho millones de euros liderada por Samaipata, y que entre los inversores estratégicos que entraron en esa ronda estaba Andbank. Está en la nota que recogieron idealista, EjePrime y media docena de medios más. No es un secreto. Es un buscador y catorce meses de hemeroteca.

Sala de prensa vacía con sillas plegables y un atril

O sea que el accionista principal del banco que va a distribuir el producto ya había puesto dinero en la empresa que lo fabrica. Puede ser perfectamente legítimo: los bancos invierten en compañías y luego distribuyen sus productos, pasa todos los días. Pero es exactamente el tipo de cosa que un lector necesita saber antes de decidir si «alianza» significa «hemos encontrado el mejor producto del mercado» o «hemos encontrado el producto de casa».

Y la frase que pasa de puntillas

Hay una línea, en el segundo párrafo, que merecía el titular entero: «próximamente MyInvestor ofrecerá financiación para la adquisición de participaciones en estas propiedades».

Traducido: un banco va a prestar dinero para comprar una fracción de una casa. No una casa, una fracción. Un activo que no cotiza, que no tiene mercado secundario abierto, que se vende cuando aparece otro comprador dispuesto a entrar en el mismo régimen y a convivir con los otros siete propietarios. Sobre eso no hay una sola línea de contexto en la pieza. Ni sobre el plazo, ni sobre el tipo, ni sobre qué pasa si quieres salir.

Que conste que Vivla no es una empresa de humo: cerró 2025 con una financiación de 55 millones liderada por Fasanara Capital, ronda las sesenta propiedades y dice llevar más de un año en beneficios. Ese es justamente el motivo por el que merecía una pieza de verdad y no un refrito.

Cómo se reconoce esto sin ser periodista

Tres señales, y las tres estaban a la vista:

  • Cero cifras verificables sobre el producto, y en cambio adjetivos del propio vendedor repetidos sin comillas: premium, integral, selección.
  • Ninguna voz que no sea la de las dos empresas. Ni un comprador, ni un registrador, ni un fiscalista explicando cómo tributa esto.
  • Ningún enlace, ningún dato de hemeroteca, ninguna relación previa entre las partes. Como si la historia empezase hoy.

Es el mismo mecanismo que ya destripamos con la nota de prensa que se convirtió en «la vacuna contra el cáncer»: nadie miente, nadie inventa nada, simplemente se publica el material del interesado con el membrete del medio encima. Y el membrete es justo lo que el interesado venía a comprar.

Veredicto: no es una noticia sobre una alianza. Es la nota de prensa de la alianza, maquetada en Empresas. Con quince minutos de hemeroteca habría salido una pieza mejor, y con tres cifras de idealista, una útil.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *