«Madrid tiene una estatua de la Libertad (y es anterior a la de Nueva York)». Así tituló Time Out Madrid el 29 de agosto de 2025. El titular es verdad. Lo de debajo, no tanto.
Según el artículo, la estatua es un bronce de 1876, obra de Ponciano Ponzano, que está en un patio interior de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la calle de Alcalá, y que sujeta una antorcha y un libro. Todo muy parecido a la de Nueva York. Demasiado parecido.
Fui a buscarla. No la encontré.
La estatua que no está en el catálogo
La Academia de San Fernando tiene sus colecciones en línea, en academiacolecciones.com. Cualquiera puede buscar «Ponzano». Salen siete esculturas y dos vaciados a su nombre: bustos de yeso, relieves, un barro cocido. Ni una Libertad. Ni un bronce.
Busqué «Libertad» en la sección de escultura. Un resultado: una Virgen con el Niño de madera policromada, anónima. Tampoco era eso.
Puede que la Academia tenga algo sin catalogar. Puede. Pero un bronce de Ponzano con antorcha, expuesto en un patio, sería una de las piezas estrella de la casa, y no aparece en su propio inventario ni en ninguna otra fuente seria que yo haya encontrado. Quien afirma que existe debería enseñar de dónde lo saca. El artículo no cita nada.
La que sí existe, y no lleva antorcha
La Libertad de Ponzano que sí existe está a dos kilómetros de la Academia, en el jardín del Panteón de España (el antiguo Panteón de Hombres Ilustres), en la calle de Julián Gayarre, 3. Es de mármol, no de bronce. Corona un sepulcro levantado por suscripción popular para Argüelles, Calatrava y Mendizábal.
Y su fecha no hay que adivinarla. La revista El Museo Universal publicó el monumento el 15 de febrero de 1857, con grabado, y explicó que se inauguraría el día 20. En esa misma página se lee quién hizo qué: el proyecto ganó un concurso de 24 aspirantes y era de Federico Aparici, alumno de arquitectura; «la estatua de la Libertad es obra de don Ponciano Ponzano», y las otras tres figuras, de Sabino Medina. El número está escaneado en Wikimedia Commons. Diez minutos de lectura.

Mírale las manos. Un cetro y un yugo roto. Ni antorcha ni libro. Lo que la emparenta con la de Nueva York es la corona de rayos, y basta.
Cómo se fabrica un dato
Lo que me interesa del error es cómo se produce, porque el mecanismo es el de siempre.
Paso uno: el dato que se copia
La historia de la «Estatua de la Libertad madrileña» lleva años dando vueltas por webs de viajes y de curiosidades. Cada una la cuenta un poco distinta. Unas dicen que la estatua es de 1853, otras de 1848, otras de 1857. Unas dicen que se adelantó 26 años a Nueva York; con las fechas de inauguración (febrero de 1857 en Madrid, 28 de octubre de 1886 en Nueva York) son 29. Nadie va a la fuente, que en este caso es una revista de 1857 digitalizada y gratis.
Paso dos: el detalle que lo hace redondo
A una historia que se parece a la de Nueva York le falta lo que la haría perfecta: la antorcha. Y en la versión de Time Out aparece la antorcha, aparece el libro (que hace las veces de tablilla), aparece el bronce. La estatua de la noticia se parece mucho más a la de Nueva York que la estatua real. Cuando un dato encaja tan bien con lo que el lector espera, es justo el momento de desconfiar.
Paso tres: el sello de autoridad
Una academia con siglos de historia, un escultor con nombre propio, una fecha exacta. Todo suena a ficha de museo. Sin una sola referencia que se pueda comprobar.
Y para rematar, el artículo la presenta como la primera Estatua de la Libertad del mundo. Las alegorías de la Libertad llevan en plazas y monedas europeas desde mucho antes de Ponzano. La de Madrid es anterior a la de Nueva York, que es lo que se puede afirmar y lo que vale la pena contar.
Lo que habría bastado
Buscar el nombre del escultor en el catálogo de la institución donde dices que está la obra. Leer la revista que cubrió la inauguración. Mirar una foto de la estatua y contar lo que tiene en las manos. Ninguna de las tres cosas exige más de una tarde.
La historia buena estaba ahí, con fuentes de 1857 y una estatua que cualquiera puede ir a ver gratis.
Veredicto: titular correcto, estatua equivocada. La Libertad de Ponzano es de mármol, es de 1857, está en Atocha y no lleva antorcha. La de bronce en la Academia, mientras nadie enseñe un papel, es una estatua de periódico.